por user | Dic 29, 2025 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
En una acción ejecutiva para salvaguardar los recursos naturales, la CAR (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca) ordenó el cierre inmediato de una operación minera ilegal ubicada en la vereda Tibita, municipio de Villapinzón. La actividad se desarrollaba sin contar con la más mínima autorización o registro ambiental ante la entidad.
Hallazgos de una operación ilícita
El equipo de la Regional Almeidas y Guatavita constató en el predio una explotación rudimentaria. Se identificó una bocamina o túnel inclinado con entibado de madera inadecuado y un sistema de extracción (malacate) accionado por un motor de tractor. A pesar de estar en una zona con potencial minero regulado, esta excavación en particular carecía por completo del estatus de “minería tradicional”, situándola en la ilegalidad absoluta.
El daño ecológico ya es palpable. Camilo Poveda, director de la regional, señaló que la disposición incorrecta de escombros y estériles está causando una pérdida irreversible del suelo, erosionando su fertilidad y eliminando toda posibilidad de regeneración vegetal en el área intervenida.
Evidencias de un delito ambiental integral
En el lugar también se incautaron 27 rollos de madera de eucalipto sin documentación que legalizara su tala o transporte, evidenciando una cadena de irregularidades.
Bajo el marco de la Resolución 212 de 2016, la CAR advirtió sobre las compensaciones obligatorias por pérdida de biodiversidad. La institución, reafirmando su compromiso de acción, hizo un llamado a la conciencia colectiva: las decisiones de hoy definirán el patrimonio natural que heredarán los ciudadanos del mañana. Esta intervención busca paralizar de raíz el continuo deterioro de un ecosistema estratégico.
por user | Dic 26, 2025 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
En un esfuerzo por salvaguardar el patrimonio ecológico de la región, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de su Dirección Regional Almeidas y Guatavita, impuso una medida preventiva de suspensión de actividades en la vereda Tibita del municipio de Villapinzón. La acción institucional responde a una serie de hallazgos técnicos que evidenciaron una disposición inadecuada de materiales estériles y riesgos inminentes de contaminación en una zona de alta sensibilidad hídrica.
El origen de la intervención: La voz ciudadana como detonante
El operativo no fue una acción aislada, sino el resultado directo de una queja ciudadana que alertó a las autoridades sobre irregularidades en la zona. Según Camilo Poveda, director regional de la CAR, la denuncia oportuna fue la pieza clave que permitió detener la afectación al recurso suelo en una zona de ronda hídrica bajo protección especial: la cuenca del río Alto Suárez. Poveda enfatizó que esta área es considerada una reserva especial, lo que eleva la gravedad de cualquier actividad extractiva que no cumpla con los estándares ambientales.
Hallazgos técnicos: El patio de estériles y el malacate con fugas
Durante la visita de seguimiento y control, los técnicos de la CAR identificaron una infraestructura minera que operaba bajo condiciones precarias. Se verificó la existencia de una bocamina con un sistema de sostenimiento en madera conocido como «puerta alemana», donde tanto el techo como las paredes estaban forrados con este material. Sin embargo, el hallazgo más preocupante se localizó en los alrededores del inclinado.
En el sitio se encontró un patio de estériles de aproximadamente 10 metros cuadrados y 6 metros cúbicos de volumen, producto de la actividad minera. La disposición de estos residuos estaba provocando la pérdida y degradación del suelo, comprometiendo no solo su integridad física sino también su capacidad productora a futuro. Sumado a esto, se detectó la presencia de un malacate con motor de combustión que presentaba fugas de combustible sobre un piso de tierra, lo que representa un riesgo directo de infiltración de hidrocarburos al subsuelo.
Marco legal: El respaldo de la Ley 388 de 1997 para el ordenamiento territorial
La CAR recordó que estas medidas se amparan en normativas como la Ley 388 de 1997, la cual otorga autonomía a los municipios para promover el ordenamiento territorial, el uso racional del suelo y la preservación del patrimonio ecológico. Esta ley es fundamental para la prevención de desastres en asentamientos de alto riesgo y para asegurar que el desarrollo se realice de forma equitativa y sostenible.
La corporación ha hecho un llamado especial a la comunidad y a los sectores productivos para establecer acciones conjuntas que ayuden a conservar los recursos naturales. Para facilitar la comunicación y la denuncia de posibles delitos ambientales, la CAR mantiene activos diversos canales de atención, incluyendo la línea gratuita 01 8000 915 317 y el correo electrónico sau@car.gov.co.
La protección de la cuenca del río Alto Suárez es una prioridad institucional, ya que cualquier alteración en su integridad física repercute en el bienestar de toda la jurisdicción. La CAR reafirma su compromiso de actuar con transparencia y rigor técnico frente a cualquier actividad que amenace la estabilidad ecosistémica de Cundinamarca.
por user | Dic 25, 2025 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
Situada a 2.595 metros de altitud, en el municipio de Sesquilé, la Laguna del Cacique Guatavita se presenta hoy no solo como un refugio ecológico, sino como el corazón de la Leyenda de El Dorado que cautivó a los colonizadores. Este cuerpo de agua de tonalidad verde esmeralda, rodeado por la neblina andina, ha sido destacado por la ONU Turismo como un paradigma de destino rural donde perdura la espiritualidad muisca.
Un viaje entre patrimonio cultural y natural
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) promueve entre los visitantes el recorrido por sus caminos de educación ambiental, donde se explica la ceremonia de coronación de los antiguos gobernantes, quienes se sumergían adornados con oro en tributo a sus deidades. Más allá del metal, la verdadera riqueza del lugar está en su hábitat de páramo y en los kusmuy (sitios sagrados) que los turistas pueden admirar durante la visita.
Reglamento de acceso y costos para su conservación
Para acceder a este Espacio Ambiental Didáctico, la CAR ha implementado un reglamento riguroso que busca proteger el área: no se permiten mascotas, comida ni vuelos con drones. Las visitas, de alrededor de dos horas, deben hacerse exclusivamente con un guía certificado. Asimismo, por su ubicación, la entrada se paga solo en efectivo, con precios entre $4.000 para residentes locales y $28.000 para visitantes internacionales.
Sesquilé, apodado el «pueblo dorado», brinda una opción de turismo responsable que fomenta la conexión con el pasado indígena y el cuidado del entorno. La laguna no es solo un sitio turístico; es un testimonio de que las mayores fortunas de una tierra están en su memoria colectiva y en la preservación de su legado natural.
por user | Dic 24, 2025 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en conjunto con la Policía Nacional, ha reforzado los controles para combatir el tráfico ilegal de recursos forestales, logrando el decomiso de 18 m³ de madera en operativos recientes.
Como parte de su estrategia de protección ambiental, los operativos se llevaron a cabo en Fusagasugá y Silvania (Cundinamarca), y en Saboyá (Boyacá). La madera incautada proviene de aprovechamientos ilegales o carece de los permisos de movilización exigidos por la normativa. En Fusagasugá, se interceptó un vehículo con 5 m³ de madera en bloque procedente de Tibacuy, que no portaba el salvoconducto necesario, indicando un posible destino comercial irregular.
Hallazgos: tala clandestina y transporte sin permisos
En la vereda San Luis Alto de Silvania, se descubrió un área con tala no autorizada, donde se incautaron 4 m³ de madera ya procesada en 120 postes. Simultáneamente, en Saboyá, se retuvo un cargamento de 9.34 m³ de madera de eucalipto que circulaba sin autorización por la vía nacional.
Sanciones y llamado a la legalización
La madera fue puesta bajo custodia en el Centro de Atención y Valoración (CAV) de Flora de la CAR. Estas acciones no solo acarrean sanciones administrativas, sino que pueden configurar el delito de aprovechamiento ilícito de recursos naturales. Erika Álvarez, directora regional Sumapaz de la CAR, instó a la comunidad a regularizar cualquier actividad de tala, recordando que el trámite para obtener el permiso forestal es gratuito y ágil, e incluye compromisos de compensación ambiental.
por user | Dic 23, 2025 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
En una acción decisiva contra el comercio y posesión no autorizada de animales, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), con el respaldo de la Policía de Carabineros, aseguró la custodia de dos babillas (Caimán crocodrillus) y una tortuga icotea (Trachemys scripta) en el municipio de Pacho. Los animales eran mantenidos en una propiedad de la vereda Pajonales, en condiciones inapropiadas que comprometían su bienestar y alteraban el equilibrio ambiental de la zona.
La intervención fue posible gracias a reportes de la comunidad que notificaron sobre el cautiverio de estas especies. En el lugar, el propietario reconoció haber llevado los animales desde una propiedad en Caldas, evidenciando la violación de la normativa ambiental que restringe la movilización y tenencia de fauna silvestre sin autorización.
Proceso de recuperación y reinserción ambiental
Luego de la incautación, profesionales de la dirección regional Rionegro realizaron una evaluación preliminar, estableciendo que los especímenes necesitan un periodo especializado de rehabilitación.
Para garantizar su restablecimiento, fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CAR en Tocaima. En este espacio, especialistas evaluarán su condición biológica y conductual para definir un plan que culmine con su liberación en entorno natural. Alejandro Fiquitiva Casallas, director regional de la CAR Rionegro, destacó que la extracción de cada individuo perjudica la dinámica de las poblaciones en su medio y recalcó que Colombia, dada su vasta biodiversidad, debe ser inflexible en la custodia de su fauna.
Acciones legales e incentivo a la participación comunitaria
La CAR ha emprendido los trámites administrativos para imponer sanciones al infractor. De igual forma, la corporación incentivó a la población a reportar cualquier acción que amenace la fauna regional, señalando que la formación en temas ambientales y la vigilancia son pilares esenciales para contrarrestar estas prácticas que dañan el patrimonio natural de Cundinamarca.