La relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos atraviesa un momento de alta fricción tras las declaraciones de Donald Trump sobre el supuesto avance del narcotráfico en el país sudamericano.
El presidente Gustavo Petro, lejos de retroceder, ha utilizado sus redes sociales y canales oficiales para defender su política antidrogas, calificando las acusaciones de «irracionalidad política» y exhibiendo resultados que considera sin precedentes.
¿En qué cifras se basa la defensa del Gobierno Petro?
Tensión diplomática: Petro exhibe cifras históricas contra el narcotráfico ante críticas de Trump
El eje central de la defensa de Petro reside en el volumen de estupefacientes decomisados.
Según el mandatario, su administración ha logrado la incautación certificada de 2.800 toneladas de cocaína, una cifra que ningún otro gobierno colombiano o extranjero habría alcanzado anteriormente.
La meta establecida para el cierre de su cuatrienio es de 3.500 toneladas. Petro sostiene que estas operaciones han tenido un impacto directo en la salud pública de Estados Unidos, al impedir que 32.000 millones de dosis llegaran a los consumidores de ese país.
Un cambio de estrategia: incautación sobre erradicación
Petro enfatizó que su estrategia difiere radicalmente de las anteriores al haber ordenado, desde el inicio de su mandato, priorizar la interceptación de cargamentos y el desmantelamiento de mafias sobre la aspersión con glifosato en territorios rurales.
«Di la orden de dejar de envenenar campesinos pobres», afirmó, defendiendo el enfoque de sustitución voluntaria frente a la erradicación forzosa.
Según el presidente, el ritmo de incautación crece hoy más rápido que los propios cultivos, lo que debilita la rentabilidad de las organizaciones criminales, resultando en 700 extraditados durante su gestión.
Comparativa con gobiernos anteriores y movilización ciudadana
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En su argumentación, Petro incluyó una comparativa estadística con la administración de Iván Duque.
Aseguró que en sus tres años de gobierno los cultivos ilícitos crecieron unas 14.500 hectáreas (aproximadamente un 5%), mientras que en un solo año del periodo anterior (2020-2021), el incremento fue de casi 15.000 hectáreas.
Atribuyó el fracaso del control de cultivos en el pasado al abandono del programa PNIS (sustitución voluntaria) debido a lo que llamó «el odio uribista a los acuerdos de paz».
Ante lo que percibe como una falta de reconocimiento, el presidente colombiano lamentó que, en lugar de recibir agradecimiento por el sacrificio de soldados y policías colombianos, se le acuse falsamente.
En este contexto, el gabinete ministerial convocó a una movilización ciudadana para el miércoles 7 de enero, con el fin de reafirmar la soberanía del país y mostrar apoyo popular al Gobierno frente a las presiones externas.
Finalmente, Petro concluyó que el problema de las drogas no se soluciona solo con pagos desde Bogotá o con críticas internacionales, sino mediante la transformación real de los territorios más pobres y excluidos de Colombia, donde la hoja de coca es vista como la única solución para subsistir.
Criticó que Estados Unidos retire apoyos mientras cuestiona la eficacia de un aliado que, según sus datos, está entregando los mejores resultados de la historia en la lucha contra el tráfico de cocaína.
El cierre del 2025 en Cundinamarca presenta un panorama sombrío: los esfuerzos por moderar el uso de pirotecnia han encontrado una resistencia preocupante. Los datos oficiales de la Delegación Departamental de Bomberos, correspondientes al 1 al 28 de diciembre, registran 51 personas lesionadas en incidentes relacionados con material explosivo de uso recreativo, distribuidos en 25 municipios. Este número marca un incremento del 27,5 % frente al mismo lapso del año pasado, sugiriendo que las advertencias sobre el riesgo no han sido suficientes para cambiar ciertos comportamientos.
Focos de la crisis: Soacha y Zipaquirá concentran las atenciones
Un desglose por ubicación revela que Soacha y Zipaquirá son las poblaciones con mayor número de incidentes, con cinco reportes cada una. La situación se agudizó en la ventana crítica entre el 24 y el 28 de diciembre, período en el que ocurrieron 21 de los 51 casos. Este pico refleja cómo los días centrales de la Navidad se convierten en el epicentro de las conductas de mayor exposición al peligro, donde el ánimo festivo opaca las medidas de precaución.
El componente más alarmante de la estadística es la vulnerabilidad de los más jóvenes. Del total de afectados, 13 corresponden a niños y adolescentes, un grupo que suele sufrir las consecuencias de decisiones ajenas. Los 38 adultos restantes completan el panorama de una demanda inusual para los centros médicos de la región. Tanto la CAR como los gobiernos locales han reiterado que estos eventos son prevenibles al cien por ciento y que la pirotecnia no es un componente irremplazable de las fiestas.
Retroceso en los indicadores a puertas del 31 de diciembre
El aumento del 18,5 % en comparación con 2023 señala un paso atrás en los logros de concientización acumulados en ejercicios anteriores. Los equipos de emergencia han intensificado su despliegue, pero enfatizan que el factor clave es la autorregulación ciudadana. El manejo de artefactos no autorizados no solo conlleva daños físicos graves, sino también responsabilidades judiciales y secuelas psicológicas duraderas.
Con la proximidad de la Nochevieja, se ha decretado un estado de alerta reforzado. Se han amplificado los controles en puntos de venta y transporte para decomisar productos ilícitos, aunque el mensaje central apela a la responsabilidad personal. La meta para el cambio de año es contener la línea creciente de afectados y evitar que más familias de Cundinamarca reciban el 2026 desde una unidad de cuidados intensivos por un incidente evitable con pirotecnia.
La salud pública de Cundinamarca celebra un logro sin precedentes en 2025: la vacunación de la niñez ha superado la meta del 95% en sus tres esquemas fundamentales. El Gobernador Jorge Rey destacó este resultado como el fruto de una labor conjunta entre el personal sanitario, las entidades territoriales y la comunidad.
Protección estadística para la primera infancia
Cundinamarca alcanza cifras récord en inmunización infantil, superando el 95% de cobertura
Los datos oficiales confirman una cobertura excepcional: 98% para la pentavalente en menores de un año, 96% para la triple viral en niños de un año, y 95% para el refuerzo de DPT a los cinco años. Estas cifras no solo representan un escudo individual, sino que fortalecen la inmunidad colectiva contra enfermedades que pueden ser graves.
Estrategia: Llegar a cada rincón del departamento
La clave del éxito, según la administración, fue una presencia territorial efectiva. Mediante un despliegue coordinado de IPS y equipos municipales, se logró cubrir tanto los centros urbanos como las áreas rurales más dispersas, asegurando que la vacunación llegara a todos los niños sin distinción.
Al romper la barrera del 95%, Cundinamarca no solo protege a su población infantil actual, sino que construye los cimientos para una sociedad adulta más sana. Este hito posiciona al departamento como un referente en la ejecución de programas de vacunación, demostrando que la priorización de la salud desde la primera infancia es una política de Estado eficaz.
Cundinamarca alcanza cifras récord en inmunización infantil, superando el 95% de cobertura