por user | Ene 10, 2026 | DEPARTAMENTAL, LOCALES, NACIONALES
La protección de los recursos naturales en el departamento de Boyacá ha sumado un nuevo capítulo jurídico y técnico. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), actuando bajo su misión de autoridad ambiental, materializó una suspensión de actividades en un predio ubicado en el municipio de Ráquira.
La decisión se tomó luego de que se detectara una construcción que incumplía las normas mínimas de retiro frente a cuerpos de agua, específicamente en la quebrada Ánimas, una fuente vital para el ecosistema local.
El operativo fue liderado por la Dirección Regional Chiquinquirá, cuyos profesionales realizaron una inspección técnica motivada por alertas de la comunidad. Durante la visita, se pudo constatar que la edificación se encontraba a una distancia de apenas 10 metros del cauce.
Esta situación contraviene la regulación ambiental vigente, la cual estipula que debe respetarse una franja de protección de al menos 30 metros alrededor de las fuentes hídricas para salvaguardar el ciclo del agua y la biodiversidad asociada.
Según el director regional, Yiber González, la obra no contaba con ningún tipo de autorización por parte de la autoridad ambiental, lo que obligó a una intervención inmediata.
Medida preventiva y un compromiso firme con la ley
«La CAR reitera su compromiso con la defensa del agua y el bienestar de las comunidades», afirmó González al explicar que la resolución ordena el cese total de cualquier actividad de construcción, adecuación o movimiento de tierras en el área protegida.
La medida tiene un carácter preventivo, diseñado para evitar que la afectación ambiental continúe mientras se desarrollan las etapas administrativas del caso.
La institución recordó a los ciudadanos que las rondas hídricas son zonas de especial importancia ecológica y que las prohibiciones de construcción en ellas no son discrecionales, sino fundamentales para prevenir riesgos de inundación y contaminación.
Esta actuación no es un hecho aislado. La Dirección Regional de Chiquinquirá reportó que, a lo largo del año 2025, ha impuesto y ejecutado cinco medidas preventivas adicionales.
Estas acciones son el resultado de un modelo de gestión que prioriza la atención a denuncias ciudadanas y el control riguroso del territorio.
La corporación ha sido enfática en que el cumplimiento de la ley ambiental es un requisito indispensable para el desarrollo urbano sostenible en los municipios de su jurisdicción.
¿Qué sigue? Un proceso sancionatorio en marcha
El futuro del predio en Ráquira ahora depende de un proceso técnico y jurídico más profundo. La CAR anunció que el caso seguirá los lineamientos de la Ley 1333 de 2009, el régimen sancionatorio ambiental de Colombia, para determinar las responsabilidades de fondo y las posibles sanciones económicas o de demolición que correspondan.
Mientras tanto, el equipo técnico mantendrá un seguimiento constante para asegurar que la suspensión se mantenga y que no se realicen nuevas intervenciones que pongan en peligro la quebrada Ánimas.
Con estas acciones, la autoridad ambiental busca sentar un precedente sobre la importancia de respetar los límites de la naturaleza frente al avance de la infraestructura humana.
por user | Ene 9, 2026 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
La protección de la biodiversidad en Cundinamarca celebró un nuevo triunfo con la emotiva liberación de una perezosa de dos dedos (Choloepus hoffmanni) y su cría en los bosques del municipio de Pacho.
Esta historia de conservación comenzó con un acto de alerta ciudadana y acción institucional. La Policía de Carabineros encontró a los dos especímenes en una vía rural cercana a Villagómez, donde se encontraban en inminente riesgo de ser atropellados o capturados de manera ilegal.
Inmediatamente, los entregaron a la Dirección Regional Rionegro de la CAR, dando inicio a un protocolo de atención para fauna silvestre en condición de vulnerabilidad.
La carrera contra el tiempo: 72 horas de cuidados intensivos
Al momento de la recepción, el diagnóstico inicial del equipo veterinario de la CAR encendió las alarmas. Ambos animales presentaban un cuadro severo de deshidratación, y la madre, además, tenía una laceración en la parte frontal de su cabeza.
Fueron sometidos a un período de custodia y observación técnica de 72 horas, donde se implementó un riguroso protocolo de estabilización.
Este incluyó la limpieza y desinfección quirúrgica de la herida y un régimen constante de hidratación oral y alimentación especializada.
La respuesta positiva de la madre y su cría al tratamiento fue rápida y alentadora, lo que permitió al equipo técnico autorizar su reintegración al medio natural en un tiempo récord, minimizando su estrés por cautiverio.
Regreso a un santuario forestal: el hábitat ideal para su supervivencia
El lugar seleccionado para la liberación fue meticulosamente elegido. Se trató de una zona de bosque húmedo tropical, ubicada entre las veredas de Pacho, caracterizada por su alta densidad forestal y la abundante presencia de especies vegetales nativas que forman parte esencial de la dieta de la Choloepus hoffmanni, como hojas de guarumo y frutos silvestres.
Este entorno no solo les provee alimento, sino también el refugio y la seguridad necesarios, lejos de la intervención humana directa.
Aprovechando este evento, el director de la regional Rionegro envió un mensaje contundente a la comunidad: «La fauna silvestre no es mascota y su protección es una responsabilidad de todos».
La CAR recordó que estos animales son patrimonio de la Nación y que cualquier hallazgo o situación de riesgo debe ser reportado de inmediato a las autoridades ambientales, evitando siempre el manejo indebido por parte de personas no autorizadas.
por user | Ene 9, 2026 | DEPARTAMENTAL, LOCALES, NACIONALES
Lo que se proyectaba como una temporada invernal convencional se ha convertido en un prolongado fenómeno climático que mantiene a Cundinamarca en un estado de alerta máxima.
Según el gobernador Jorge Emilio Rey, el departamento vive una anomalía climática de ocho meses, donde la ausencia de la tradicional temporada seca de fin de año ha sido determinante.
Los suelos, completamente saturados, han perdido su capacidad de absorción, y los niveles de los ríos y quebradas se mantienen persistentemente altos y volátiles.
El balance humano de esta crisis es trágico: diez personas han perdido la vida y 21 más han resultado lesionadas en diversos incidentes relacionados con la fuerza desatada del agua.
Las zonas prohibidas que siguen cobrando vidas
El mandatario detalló que gran parte de la tragedia se ha concentrado en las llamadas «rondas hídricas», áreas de manejo especial que, durante episodios de lluvias intensas, no deberían ser habitadas ni transitadas.
Sin embargo, se han registrado al menos seis accidentes críticos en estos puntos, evidenciando la vulnerabilidad persistente de la población.
La afectación económica y social es profunda: más de 1.200 familias han visto sus hogares, cultivos y medios de vida seriamente impactados por inundaciones y crecientes súbitas.
«Incluso cuando los ríos aparenten estar en calma, la amenaza es real», enfatizó Rey, explicando cómo una lluvia fuerte en las partes altas de una cuenca puede generar aludes de agua que bajan en cuestión de minutos, atrapando a desprevenidos.
Medidas extremas: cierres, prohibiciones y un llamado a la acción
En respuesta a esta emergencia prolongada, el gobierno departamental ha activado un plan de choque que demanda la cooperación total y el ejercicio de autoridad por parte de los gobiernos locales.
El gobernador instó de manera enfática a los alcaldes a no vacilar en el uso de sus facultades policivas para restringir o cerrar por completo el acceso a puentes, pasarelas peatonales, balnearios y cualquier zona recreativa natural que, en las condiciones actuales, se han convertido en trampas mortales.
Entre las advertencias más estrictas se encuentra la prohibición absoluta de intentar cruzar cuerpos de agua, ya sea a pie, a caballo o en vehículos livianos, y la necesidad de una vigilancia especial sobre niños y jóvenes en sectores ribereños.
Con los organismos de socorro en alerta permanente, Cundinamarca se prepara para seguir enfrentando un clima hostil que pone a prueba tanto la infraestructura como la resiliencia de sus habitantes.
por user | Ene 8, 2026 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
La recuperación del río Bogotá, una prioridad de orden judicial y ambiental en Colombia, sigue siendo un compromiso de las autoridades.
En una acción reciente, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), junto con el grupo de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional, ejecutó un operativo de control en el municipio de Chocontá, específicamente en la vereda Chingacio.
El objetivo era claro: frenar una fuente de contaminación que afectaba directamente el cauce del río. Durante la diligencia, se logró captar en flagrancia a una curtiembre local que realizaba vertimientos de aguas residuales sin ningún tipo de control, provenientes del proceso industrial de curtido de pieles.
Este hallazgo representa un paso significativo en la lucha por descontaminar esta importante arteria hídrica de la sabana.
La evasión deliberada: la trampa de la planta de tratamiento «fantasma»
Lo más preocupante del caso, según explicó Bryan Martínez, subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR, no fue la falta de infraestructura, sino la evasión deliberada.
La curtiembre en cuestión contaba con un permiso de vertimiento legal y, en apariencia, con una planta de tratamiento operativa.
Sin embargo, la inspección técnica reveló una maniobra calculada: las descargas contaminantes observadas no provenían del punto autorizado.
Los técnicos descubrieron que existía una distancia de aproximadamente 40 metros entre el punto de vertimiento legal y el punto de descarga ilegal detectado.
Esta desconexión permitía a la empresa liberar directamente al río un cóctel químico de alta toxicidad, sin someterlo al proceso de descontaminación requerido, burlando así la ley y los controles ambientales.
Impacto confirmado y un mensaje de cero tolerancia
Las pruebas de laboratorio realizadas por la Unidad de Investigación y Gestión Ambiental (UIGA) de la CAR confirmaron el grave impacto.
Los análisis indicaron que las aguas vertidas superaban con creces los límites permisibles de contaminantes establecidos por la normativa nacional.
La afectación es multidimensional: el agua del río recibe una carga química tóxica que daña la vida acuática, mientras el suelo circundante sufre degradación por la filtración de estas sustancias. Además, se evidenció un manejo negligente de residuos peligrosos y de los envases de los productos químicos utilizados.
Frente a esto, Martínez fue enfático: «Nuestras acciones de control y vigilancia en el río Bogotá no se detienen». Reiteró que estas intervenciones son parte de una estrategia integral que busca hacer cumplir la Sentencia del río Bogotá, asegurando que los esfuerzos y la inversión pública en la recuperación del afluente no se vean saboteados por actores industriales irresponsables.
por user | Ene 7, 2026 | DEPARTAMENTAL, LOCALES
El centro de la Sabana de Bogotá se enfrenta a un escenario de vulnerabilidad hídrica sin precedentes antes del inicio formal de la temporada seca. El director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ballesteros, ha convocado a una mesa de trabajo estratégica con alcaldes de municipios clave como Cajicá, Zipaquirá, Sopó y Tocancipá, además de representantes de los principales sectores productivos, para analizar la alarmante disminución de las fuentes superficiales y el descenso sostenido de los embalses en el centro del país.
La prioridad del consumo humano La postura de la autoridad ambiental es tajante: aunque existe un compromiso con el desarrollo económico, la supervivencia de la población es el eje rector de la gestión del agua. «No es posible aumentar captaciones a las empresas y plantas ubicadas en la Sabana de Bogotá pues, sin haber empezado la temporada seca, ya presentamos déficit», subrayó Ballesteros. Esta declaración pone un freno a las pretensiones de expansión industrial que dependan de un mayor uso del recurso hídrico, marcando una hoja de ruta donde la eficiencia debe ser el motor de la competitividad.
De la invitación a la exigencia: Revisión de concesiones y planes de ahorro
Acciones obligatorias y vigilancia La CAR ha pasado de la invitación a la exigencia. Se anunció una revisión minuciosa de las concesiones vigentes y un seguimiento estricto a los Planes de Uso Eficiente y Ahorro del Agua (PUEAA). Lo que antes se consideraba una recomendación frente al cambio climático, ahora es una medida obligatoria bajo la lupa institucional. El director recordó que desde finales de 2025 se instó a las empresas de servicios públicos a activar planes de contingencia para evitar situaciones críticas de desabastecimiento, un riesgo que ya se ha materializado en algunos municipios bajo regímenes de racionamiento.
Nuevo modelo territorial: La suburbanización presiona el recurso
Hacia un nuevo modelo de ordenamiento Uno de los puntos más críticos discutidos fue el ordenamiento territorial. La CAR alertó que el crecimiento desbordado de los municipios y los fenómenos de suburbanización están ejerciendo una presión insostenible sobre el agua. Ballesteros insistió en que los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) deben ser revisados bajo una premisa de responsabilidad hídrica, pues de lo contrario, la misma permanencia de las industrias en el norte de la Sabana estará en riesgo.
Corresponsabilidad privada: Inversión en pozos, reservorios y páramos
Inversión privada y sostenibilidad Finalmente, el llamado de la CAR fue a la corresponsabilidad. Se pidió a los industriales no solo cumplir con la ley, sino liderar la transformación mediante:
- Financiación de proyectos de exploración de nuevos pozos subterráneos y construcción de reservorios.
- Adopción de programas de circularidad y aprovechamiento técnico de aguas lluvia.
- Inversión relevante en la compra de predios de importancia hídrica para la protección de páramos y proyectos de restauración que alimenten los acuíferos.
Esta crisis hídrica actúa como un recordatorio de que el agua es el cimiento de cualquier sociedad; pretender crecer ignorando su escasez es como intentar construir un rascacielos sobre arena movediza.