En un esfuerzo por salvaguardar el patrimonio ecol�gico de la regi�n, la�Corporaci�n Aut�noma Regional de Cundinamarca (CAR), a trav�s de su Direcci�n Regional Almeidas y Guatavita, impuso una�medida preventiva�de suspensi�n de actividades en la vereda Tibita del municipio de Villapinz�n. La acci�n institucional responde a una serie de hallazgos t�cnicos que evidenciaron una�disposici�n inadecuada de materiales est�riles�y riesgos inminentes de contaminaci�n en una zona de alta sensibilidad h�drica.
El origen de la intervenci�n: La voz ciudadana como detonante
El operativo no fue una acci�n aislada, sino el resultado directo de una�queja ciudadana�que alert� a las autoridades sobre irregularidades en la zona. Seg�n Camilo Poveda, director regional de la CAR, la denuncia oportuna fue la pieza clave que permiti� detener la�afectaci�n al recurso suelo�en una zona de ronda h�drica bajo protecci�n especial: la cuenca del r�o Alto Su�rez. Poveda enfatiz� que esta �rea es considerada una�reserva especial, lo que eleva la gravedad de cualquier actividad extractiva que no cumpla con los est�ndares ambientales.
Hallazgos t�cnicos: El patio de est�riles y el malacate con fugas
Durante la visita de seguimiento y control, los t�cnicos de la CAR identificaron una infraestructura minera que operaba bajo condiciones precarias. Se verific� la existencia de una�bocamina�con un sistema de sostenimiento en madera conocido como�«puerta alemana», donde tanto el techo como las paredes estaban forrados con este material. Sin embargo, el hallazgo m�s preocupante se localiz� en los alrededores del inclinado.
En el sitio se encontr� un patio de est�riles de aproximadamente 10 metros cuadrados y 6 metros c�bicos de volumen, producto de la actividad minera. La disposici�n de estos residuos estaba provocando la p�rdida y degradaci�n del suelo, comprometiendo no solo su integridad f�sica sino tambi�n su capacidad productora a futuro. Sumado a esto, se detect� la presencia de un malacate con motor de combusti�n que presentaba fugas de combustible sobre un piso de tierra, lo que representa un riesgo directo de infiltraci�n de hidrocarburos al subsuelo.
Marco legal: El respaldo de la Ley 388 de 1997 para el ordenamiento territorial
La CAR record� que estas medidas se amparan en normativas como la�Ley 388 de 1997, la cual otorga autonom�a a los municipios para promover el�ordenamiento territorial, el uso racional del suelo y la preservaci�n del patrimonio ecol�gico. Esta ley es fundamental para la�prevenci�n de desastres�en asentamientos de alto riesgo y para asegurar que el desarrollo se realice de forma equitativa y sostenible.
La corporaci�n ha hecho un llamado especial a la comunidad y a los sectores productivos para establecer acciones conjuntas que ayuden a conservar los recursos naturales. Para facilitar la comunicaci�n y la denuncia de posibles delitos ambientales, la CAR mantiene activos diversos canales de atenci�n, incluyendo la l�nea gratuita 01 8000 915 317 y el correo electr�nico�sau@car.gov.co.
La protecci�n de la cuenca del r�o Alto Su�rez es una prioridad institucional, ya que cualquier alteraci�n en su integridad f�sica repercute en el bienestar de toda la jurisdicci�n. La CAR reafirma su compromiso de actuar con transparencia y rigor t�cnico frente a cualquier actividad que amenace la estabilidad ecosist�mica de Cundinamarca.





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